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Ya sabéis que por motivos varios el blog permanecerá cerrado y no podré visitaros, sois libres, de quedaros o marcharos, estoy pasando por momentos duros y necesito tiempo para aceptarlos. Iré poniendo de vez en cuando lo que escribo en facebook para desahogarme, me es más sencillo porque se lo dicto al móvil, pero mentiría si os dijera que puedo entrar a vuestros blogs a leer todo lo que escribís, y entrar a dejar un comentario absurdo y sin sentido, me parece una falta de respeto.

Gracias por comprender, gracias por estar a mi lado todo este tiempo, gracias a los que os quedéis y también, gracias a los que se vayan, podéis buscarme en facebook por mi nombre, si queréis hablar conmigo, y también por el nombre del blog, tengo una página en la que me llegarán vuestros mensajes directos.

12 de febrero de 2011

Isemay- Prólogo

Ya estoy a punto de terminar mi libro, uno nuevo que añadir a la colección, cuando comencé a escribir, para decir todas aquellas palabras que no podía guardar más en mi cabeza, no pensé que a estas alturas, a unos años después, hoy iría ya por mi noveno libro, aquí os dejo el prologo, para que opineis sobre él, nunca me ha gustado mostrar mis libros antes de acabarlos, pero creo que este merece la pena, espero que lo disfruteis tanto, como yo disfruto escribiéndolo.

Prólogo

-                             ¡Ha llegado!- entró gritando Patrick a la sala de mandos donde su capitán aguardaba impaciente de un lado a otro de la estancia.
-                             ¿Tan pronto?- se levantó de su asiento Uwuain.
-                             Ya se estaba retrasando- refunfuñó a su vez el capitán.
Desde que se habían enterado de la noticia de que ella pensaba marcharse fuera sin despedirse, habían vuelto lo más rápidamente posible. Ambos tenían claro que Isemay no querría verles, uno era su marido, el otro su hermano, y aun así, ambos la habían abandonado, dos veces.
-                             ¿Y ahora que?- había expresado en voz alta sus pensamientos Uwuain.
-                             Ahora tengo que convencerla de que no puede llevarse a mi hijo lejos de aquí- contestó Osmar.
-                             ¿Crees que esta dispuesta a escucharnos?
-                             Claro que no, ¡Maldita sea!
-                             No te fustigues, te recuerdo que yo también fui muy duro con ella.
El dúo avanzaba por el pasillo camino a la proa. Seguramente era el único lugar desde el que la verían subir al barco de su prometido. Y era cierto, al asomarse a la balaustrada, la pudieron ver perfectamente entre el gentío. Ella era inconfundible, con su traje blanco en medio de tanta suciedad, sujetaba con una mano el sombrero negro que adornaba su cabeza, manteniendo el cabello recogido en su sitio. Con la otra mano, se tapaba los ojos, para que el sol no distorsionara su visión y miraba hacia lo alto de la rampa, por donde descendía él hombre que tanto le había robado.
Llegó hasta ella y como en un gesto inconsciente, ella bajo la mano para cubrirse el vientre, donde albergaba a su hijo. Osmar sonrió, al menos ella siempre tendría eso de él, aunque no le quisiera, y Lord Wilde tendría que vivir con la presencia del niño toda su vida. Isemay podía haber cedido en ciertos aspectos de su vida, para tener una seguridad económica, cuando todo el mundo la había traicionado, pero no renunciaría jamás a su hijo, aunque ya no amara al padre.
El hombre la miró enfadado, y Osmar tuvo ganas de arrancarle la cabeza a golpes. Al parecer ella llegaba tarde a la cita. Sin preámbulos, la colocó la mano en la espalda y la empujó por la rampa hacia arriba, donde más escoltas les esperaban. Se acercó para decirla algo al oído, y ella volvió a tocarse el vientre mientras se agarraba a la baranda para ayudarse a subir por la alta rampa.
-                             No piensa ayudarla- oyó detrás de si a Patrick.
-                             Ella se las arreglará bien con él- susurró Uwuain más para sí mismo que para los presentes.
El sombrero, que había soltado para poder agarrarse a la baranda, salió volando por el viento, y rodó por la rampa hacia abajo. Wilde se volvió enfadado y la empujó de nuevo al ver que ella se paraba para ir a recogerlo.
-                             Thorpe esta allí- se oyó la voz de Uwuain nervioso.
-                             Esperemos que no le reconozca- observó Osmar esperanzado. 
Tener a Thorpe en ese barco con ella, haría bien a sus nervios.
-                             Todos hemos cambiado mucho, no creo que nos reconociera a ninguno- auguró Patrick- ahora viene mi entrada- sonrió a sus amigos y se volvió para bajar del barco, y subir al otro.
Los dos hombres esperaron a ver como Thorpe le entregaba el sombrero a Isemay, ella sonreía y le agradecía por ser tan amable. Después Wilde la tomó del brazo para tirar de ella hacia la cubierta. Thorpe tosió, la señal esperada para indicar que no le había reconocido.

2 comentarios:

^^EldanY^ dijo...

Bueno, ya voy por el prólogo, empieza bien esto.
9 libros ya, cachis.....
Enhorabuena.

Tamara dijo...

Jajaja, ya ves, soy de las que tienen que escribir a menudo lo que llega a su cabeza. Gracias.

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